¿Sabías que puedes llevar años usando una talla de sostén que no es la correcta?

Elegir bien un sostén no es solamente una cuestión estética. La talla adecuada puede marcar una gran diferencia en nuestra comodidad y en cómo nos queda la ropa.

Además, nuestro cuerpo cambia con el tiempo. Las variaciones de peso, los cambios hormonales y el paso de los años pueden modificar el tamaño y la forma del busto.


5 señales de que podrías estar usando la talla equivocada

1. Los tirantes se entierran en tus hombros. Puede ser una señal de que la banda no está proporcionando suficiente soporte.

2. La banda de la espalda se sube. Un sostén adecuado debe mantenerse firme y relativamente horizontal.

3. El busto sobresale de las copas. Es posible que necesites otra talla o un diseño diferente.

4. Las copas quedan arrugadas o con espacios vacíos. Puede que la talla o la forma del sostén no sea la adecuada para ti.

5. Sientes incomodidad durante el día. Un buen sostén debe acompañarte sin apretar excesivamente ni limitar tus movimientos.


¿Cada cuánto deberíamos revisar nuestra talla?

No existe una regla única, pero es recomendable revisarla cuando notes cambios en tu cuerpo o cuando tus sostenes habituales dejen de ajustarse cómodamente.

Recuerda: no todos los sostenes de una misma talla quedan igual. El diseño, la marca y el tipo de copa también influyen.


Un consejo para ti

Si tienes dudas, una asesoría personalizada puede ayudarte a descubrir qué talla y modelo se adaptan mejor a tu cuerpo.

Porque sentirnos bien también comienza por lo que llevamos debajo de la ropa.


Elegidos por mí, pensados para ti.